Antonio de Capmany Surís y de Montpalau
Camara oficial de Comercio y Navegacion., 1779


Al concentrarse, mediado ya el siglo XII, en las manos de un mismo príncipe la Monarquía de Aragón y el Gobierno supremo de los territorios comprendidos bajo la denominación colectiva de Cataluña, aquélla y éstos conservaron, no sólo sus propias y peculiares leyes y costumbres, sino también su respectiva independencia política.
“Hay que tener cuidado al usar una terminología política sin depurar o descontextualizada. Inducimos a errores cuando sustituimos indiscriminadamente el nombre de Hispania por el de España antes del siglo XIII; cuando no entendemos que la Hispania o las Hispanias fueron unas provincias mas dentro del Imperio Romano, cuando no distinguimos entre utopía y realidad política con respecto a "España" durante el período godo; cuando llamamos "Imperio español" a las posesiones de la Monarquía Hispánica o Católica, o cuando usamos el término "Estado" para referirnos a los reinos anteriores a la forma política de los siglos XIX y XX”